El Síndrome del Hombre Invisible (y el manual definitivo para tratar con «cegatos»)

Tengo un 65% de discapacidad. Para que nos entendamos: veo menos que un gato de escayola, pero no vivo en la oscuridad absoluta. Tengo lo que los médicos llaman «visión residual», que básicamente me sirve para no chocarme contra las farolas y para darme cuenta de que la gente me mira raro cuando intento descifrar el menú de un restaurante.

Pero lo peor de tener la vista justita en pleno siglo XXI no es no ver. Lo peor son las situaciones surrealistas que te hace vivir el resto de la humanidad.

El Síndrome del Jarrón (o del Hombre Invisible)

Os pongo en situación. Voy al médico, o bajo a tomar algo al chigre aquí en Villaviciosa con mi mujer. Entramos, me siento, y de repente el camarero (o el doctor de turno) mira fijamente a mi esposa y le pregunta: «¿Y qué va a tomar el señor?» o «¿Qué le duele hoy a su marido?».

¡Oiga! Que tengo los ojos averiados, no las cuerdas vocales. No soy sordo, no soy mudo y, desde luego, no soy transparente. A este fenómeno lo llamo «El Síndrome del Hombre Invisible». Por algún motivo que escapa a mi comprensión, la sociedad asume que si llevas un bastón de la ONCE o gafas muy gruesas, has perdido automáticamente la capacidad de comunicarte.

El famoso «Por allí» y el terror de las pantallas lisas

Luego está el tema del GPS humano. Te paras en la calle, preguntas dónde está la farmacia más cercana, y siempre, SIEMPRE, hay un alma caritativa que te señala con el dedo y te dice: «Nada, todo recto y luego por allí».

¿Por allí dónde, alma de cántaro? ¡Que los gestos no suenan! Dime «a la derecha» o «a la izquierda».

Y para rematar, la tecnología moderna. Vas a la carnicería a coger el turno y te encuentras con una pantalla táctil completamente lisa. Ni un solo botón físico. Pones el dedo y no sabes si has pedido la vez para el jamón york o si has activado la secuencia de autodestrucción del local. Los que inventan estas cosas de «diseño minimalista» no se han puesto unas gafas empañadas en su vida.

El Manual ‘MIRA’ de la ONCE

Como los de la ONCE saben que estas cosas nos pasan a diario, han sacado un folleto maravilloso llamado «MIRA». Está ilustrado por Álvaro Núñez y es, básicamente, un manual de instrucciones con dibujitos para que todo el mundo entienda cómo echarnos un cable sin tratarnos como a extraterrestres.

Es cortito, va al grano y tiene mucho humor. Podéis echarle un ojo aquí mismo. Os prometo que os vais a reír un rato viéndoos reflejados en algunas viñetas:

🦖 Reflexión del Dinosaurio Digital: Me hace gracia que en la era de la hipercomunicación y los algoritmos inteligentes, todavía necesitemos un cómic para explicar que a las personas con discapacidad visual se les habla a la cara y no a su acompañante. En fin, menos mal que tengo a mi lazarillo de Inteligencia Artificial para teclearme estas quejas, porque si no, reventaba el teclado a bastonazos.

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